1. Los franceses se mueren pronto.
Pintoresca teoría poco aceptada en el mundillo científico pero que han defendido grandes iconos de la cultura francesa y universal como Edith Piaf, Francois Truffaut, Georges Brassens y Jacques Brel (que no era francés, sino belga, pero cualquiera se lo dice a ellos). Sostiene que los franceses se mueren pronto.
2. Los belgas son franceses.
Como lo demuestra el caso del antes citado Jacques Brel. En este caso no es aplicable la propiedad conmutativa: los franceses no son belgas.
3. Los franceses tienen imaginación, pero menos que los de Bilbao.
Han inventado la tortilla francesa, pero no se les ocurrió hacer una tortilla de bacalao. Además, aquellos que más imaginación tienen se mueren pronto.
4. A los franceses les sienta mal que les invada Alemania.
Norma aplicable a todos los franceses excepto al mariscal Petain. Curiosamente, a los belgas tampoco les gusta que les invadan.
5. Los franceses no son alemanes.
Si lo fueran, no les molestaría en absoluto que les invadiera Alemania, porque todo quedaría en casa.
6. Una gran parte de los franceses vive en Francia.
Y, por extensión, existen muchas posibilidades de encontrar franceses en Francia, e incluso gente que hable un francés correcto y fluido. Se produce una excepción a esta regla: los belgas, que son franceses que en su mayoría viven en Bélgica y eliminan a España del Mundial en la tanda de penaltis.
Pintoresca teoría poco aceptada en el mundillo científico pero que han defendido grandes iconos de la cultura francesa y universal como Edith Piaf, Francois Truffaut, Georges Brassens y Jacques Brel (que no era francés, sino belga, pero cualquiera se lo dice a ellos). Sostiene que los franceses se mueren pronto.
2. Los belgas son franceses.
Como lo demuestra el caso del antes citado Jacques Brel. En este caso no es aplicable la propiedad conmutativa: los franceses no son belgas.
3. Los franceses tienen imaginación, pero menos que los de Bilbao.
Han inventado la tortilla francesa, pero no se les ocurrió hacer una tortilla de bacalao. Además, aquellos que más imaginación tienen se mueren pronto.
4. A los franceses les sienta mal que les invada Alemania.
Norma aplicable a todos los franceses excepto al mariscal Petain. Curiosamente, a los belgas tampoco les gusta que les invadan.
5. Los franceses no son alemanes.
Si lo fueran, no les molestaría en absoluto que les invadiera Alemania, porque todo quedaría en casa.
6. Una gran parte de los franceses vive en Francia.
Y, por extensión, existen muchas posibilidades de encontrar franceses en Francia, e incluso gente que hable un francés correcto y fluido. Se produce una excepción a esta regla: los belgas, que son franceses que en su mayoría viven en Bélgica y eliminan a España del Mundial en la tanda de penaltis.














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