Microrrelato 3

Cuando conoció a Silvia, Andrés empezó a beber.
(Dedicado al anónimo autor del Microrrelato 2, al que invito, si vuelve a pasar por aquí, a responder con el microrrelato 4)

Milagros de la ciencia

El gato está aprendiendo idiomas.
Ayer empezó a ladrar.

La extraña aparición de Gracita Morales

La vida del reverendo John Scott O’Higgins III, pastor evangelista en una pequeña ciudad al sur de Wisconsin, dio un giro radical en 1999, cuando Gracita Morales se le empezó a aparecer en las noches de luna nueva. La experiencia, ya suficientemente traumática para cualquiera, lo fue aún más para el padre O’Higgins: su condición de estadounidense le había condenado a un escaso conocimiento de la cultura popular española de los años sesenta, con lo que el reverendo se quedó completamente desconcertado ante la señora bajita que entre graznido y graznido se empeñaba en limpiarle la encimera.
Una vez superado el temor inicial, el reverendo se decidió a hablar con el espectro:
-¿Qué quieres de mí? –preguntó con aire inquieto-.
-Lo que mande el señorito.
Aquella respuesta sorprendió al reverendo O’Higgins, que interpretó en ella una especie de acertijo enviado por el altísimo y que debía descifrar. No había duda: aquella era una aparición milagrosa, probablemente para demostrarle que la suya era la fe verdadera y no la de todas las demás sectas del planeta. ¡Al fin Dios había escuchado sus plegarias! También las de Gracita, que acostumbrada a relacionarse con un señor bajito, calvo y de bigote, se quedó boquiabierta ante la buena presencia del padre O'Higgins, un irlandés de metro noventa.
Con el paso del tiempo, las apariciones se fueron haciendo más frecuentes. Gracita Morales comenzó a visitar al padre O’Higgins las noche de cuarto menguante y cuarto creciente, y él compró una segunda encimera, que colocó en el dormitorio, para que su nueva compañera tuviera algo que limpiar. Pronto el pastor y el espíritu comenzaron a entablar una buena amistad. Él le hablaba del proceso de fermentación de la cerveza y ella, del método Stanislavsky. Poco a poco aquella complicidad derivó en amor y el reverendo, para demostrar que iba en serio, le presentó a sus padres, una ocasión para la que Gracita Morales optó por tomar forma corpórea, algo que agradeció el padre O’Higgins tanto durante la cena, aún con sus padres presentes, como en los postres, cuando ya se habían ido.
Todo iba bien hasta el cuarto mes de relaciones, cuando el reverendo comenzó a observar unas ligeras mutaciones en su cuerpo que, pese a lo anecdótico, no dejaban de infundirle un ligero desasosiego. En septiembre le apareció espontáneamente una tonsura o coronilla, y en diciembre, justo antes de Navidad, su nuez se comenzó a aclarar hasta quedar completamente blanca con bordes negros y convertirse en un alzacuellos.
La pareja afrontó la crisis con entereza, sin permitir que las mutaciones deterioraran su relación. Al contrario, decidieron dar un paso más allá y Gracita Morales dejó su apartamento en el limbo para empezar una vida en común con el reverendo O’Higgins. Entonces descubrió su gran secreto. El reverendo, en las noches de luna llena, se convertía al catolicismo, y de ahí los extraños fenómenos que afectaban a su cuerpo. Esas noches el voto de castidad y el celibato que El Vaticano se empeña en exigir a sus ministros obligaban al reverendo a echar a Gracita Morales a la calle, así que la aparecida, al frío del relente de marzo, decidió recoger sus cosas y abandonar al padre O’Higgins, que se quedó con el corazón destrozado.
Desde entonces, O’Higgins oficia misa como evangelista antes de acudir al tempo católico como feligrés. Gracita Morales, por su parte, vive en Siria con un conservero llamado Tarek Asis y los espíritus de Marilyn Monroe y Pío XII. Porque no olvidemos que el Islam sí permite la poligamia, aunque puede que al consevero le dure poco el chollo, porque ya le está empezando a crecer un alzacuellos.

Consejos para sobrevivir en una película de terror

Consejo 1

Prohíba terminantemente a su familia asesinar brutalmente a cualquier persona susceptible de volver de la muerte con un arma blanca y muy mala hostia.

Consejo 2
Aunque parezca increíble, una linterna se ha revelado en infinidad de ocasiones como un arma alarmantemente poco efectiva a la hora de hacer frente en la oscuridad a un psicópata asesino en serie armado con una motosierra.


Consejo 3
Al contrario de lo que se piensa habitualmente, separarse del grupo para buscar al asesino pertrechado con una vela tampoco es buena idea.

Consejo 4
Si es usted un hombre nunca, pero nunca, se enrolle con la protagonista. Menos aún si la protagonista es Jamie Lee Curtis.

Consejo 5
Si es usted una mujer nunca, pero nunca, se haga amiga de la protagonista. En este caso sí se recomienda enrollarse con ella, a ser posible en la ducha mientras se asean la una a la otra sin esponja. La película de terror se transformará entonces en una porno y las dos habrán salvado la vida.

Consejo 6
Memorice esta secuencia: quitar el freno de mano, contacto y acelerar. No parece demasiado difícil, ¿verdad? Pues muchos han muerto por no ser capaces de arrancar un puto coche.
Corolario al consejo 6: Lleve el coche a revisión siempre que vaya a hacer un viaje, asegúrese de que tiene batería y, por favor, no sea tan inútil como para quedarse sin gasolina.
Apunte al corolario del consejo 6: Si alguien le dice "Quédate en el coche", quédese en el coche.
Apóstrofe del apunte al corolario del consejo 6: Pero deje el motor encendido, mire bien el asiento de atrás, eche el seguro, cierre las ventanillas y no se quede dormido.

Consejo 7
Si alguien le dice: "Aquí estaremos seguros", vaya inmediatemente a otro lugar.
Excepción al consejo 7: Si todos, incluida la protagonista, deciden quedarse y dejan que usted se vaya solo, quédese. Si lo abandona, descubrirá que aquel era realmente un sitio seguro.

Consejo 8
Si oye un ruido que sospecha puede ser provocado por un asesino, corra en dirección contraria. No vaya hacia el ruido, aún en el caso de que esté armado con una linterna.

Consejo 9
Si es usted una mujer, no es buena idea llevar tacones de ocho centímetros a una excursión por el monte.
Apéndice del consejo 9: De hecho, no es buena idea nunca. Es más, es una estupidez. Y es antiestético.

Consejo 10
Evite, en la medida de lo posible, practicar la ouija en un cementerio perseguido por una tenebrosa maldición.

Consejo 11
Si es usted negro, procure que nadie se de cuenta.

Consejo 12
Si pertenece a cualquier otra minoría racial, haga lo mismo que el negro.

Consejo 13
Si el asesino ha conseguido acorralarles, póngase al lado del negro. Seguro que le mata antes a él y usted puede huir gritando "¡Dios Mío, Jerry!" mientras ve cómo lo despedaza.

Consejo 14
Si es usted alto, guapo y fuerte, dese por jodido. Huya de la ciudad, del país, del continente... o estará muerto en la tercera escena. Si se burlaba de sus compañeros de instituto o facultad, estará muerto en el tercer plano.

Consejo 15
El asesino no se va a asustar porque se quede parado frente a él y comience a gritar. Salir corriendo siempre es la mejor alternativa.
Excepción al consejo 15: Si es usted Jamie Lee Curtis, puede gritar.

Consejo 16
No haga chistes. El personaje gracioso siempre muere.

Consejo 17
Si es usted asmático, paralítico o tiene cualquier otra enfermedad o tara, procure pasárelo lo mejor posible. Incluso, si tiene ocasión, intente echar un polvo. Al fin y al cabo, haga lo que haga le van a matar.

Microrrelato 1

Para los postres, Pedro estaba muerto.

La desafortunada historia de Horacio Cienfuegos

Era un día de verano, de esos de mucho calor. Horacio Cienfuegos había descubierto al fin el sentido de la vida. Entusiasmado, salió a la carrera de su casa para compartir su sabiduría con el mundo sin reparar en que estaban asfaltando la carretera. Cuando los pies se le quedaron soldados al alquitrán comenzó a sospechar que quizá no fuera tan sabio y que en breve podía encontrarse en una situación realmente desagaradable, sospecha que quedó confirmada cuando vio aparecer ante él una apisonadora. El conductor hizo sonar varias veces la bocina, y al ver que Horacio estaba inmovilizado trató de hacerla descarrilar e incluso sabotear los motores, pero ya era demasiado tarde, no pudo esquivarle y le pasó por encima. Horacio quedó completamente aplastado, desparramado, pegado al asfalto, como les ocurre a los dibujos animados. Desde entonces, sus amigos le llevan flores al kilómetro 321 de la N-532, travesía con Tordesillas. En el bar le echan de menos.

Reflexiones sobre los franceses

1. Los franceses se mueren pronto.
Pintoresca teoría poco aceptada en el mundillo científico pero que han defendido grandes iconos de la cultura francesa y universal como Edith Piaf, Francois Truffaut, Georges Brassens y Jacques Brel (que no era francés, sino belga, pero cualquiera se lo dice a ellos). Sostiene que los franceses se mueren pronto.
2. Los belgas son franceses.
Como lo demuestra el caso del antes citado Jacques Brel. En este caso no es aplicable la propiedad conmutativa: los franceses no son belgas.
3. Los franceses tienen imaginación, pero menos que los de Bilbao.
Han inventado la tortilla francesa, pero no se les ocurrió hacer una tortilla de bacalao. Además, aquellos que más imaginación tienen se mueren pronto.
4. A los franceses les sienta mal que les invada Alemania.
Norma aplicable a todos los franceses excepto al mariscal Petain. Curiosamente, a los belgas tampoco les gusta que les invadan.
5. Los franceses no son alemanes.
Si lo fueran, no les molestaría en absoluto que les invadiera Alemania, porque todo quedaría en casa.
6. Una gran parte de los franceses vive en Francia.
Y, por extensión, existen muchas posibilidades de encontrar franceses en Francia, e incluso gente que hable un francés correcto y fluido. Se produce una excepción a esta regla: los belgas, que son franceses que en su mayoría viven en Bélgica y eliminan a España del Mundial en la tanda de penaltis.

La verdadera y desconocida historia de Pablo Neruda

Pablo Neruda no se llamaba así. Alexei Karamazov, que era el verdadero nombre del poeta –y no Ricardo Eliecer Neftalí Reyes Basoalto, como aseguran algunas fuentes poco fiables–, nació en realidad en San Petersburgo en 1904, hijo de una tramollista jubilada del Gran Circo Ruso (Adriana Skleranikova) y un emigrante finlandés que cambió su nombre original (Jari Litmanen) por el de Constantin Karamazov –muy sonoro en el futuro país de los soviets– para tratar de medrar en la Rusia zarista.
Mala idea. Su proyecto de instalar una destilería de vodka con los beneficios obtenidos de la venta de su pequeña güisquería en Oslo se vieron frustrados cuando su hijo Alexei aún no había cumplido un año. Constantin, ansisoso por convencer a las autoridades locales de que le dejaran abrir hasta más tarde la pequeña taberna que había inaugurado junto a la destilería, invitó a todo un regimiento de la Guardia Imperial zarista a unos deliciosos mojitos.
Así surgió el problema. Como todo el mundo sabe, los mojitos se hacen con ron, pero el hecho de que Cuba aún no fuera comunista -y Rusia tampoco- dificultaba las relaciones comerciales entre ambos países, lo que unido a las malas comunicaciones de la época dificultaba la llegada de ron al futuro Petrogrado. En plena crisis de la caña de azucar -toda la producción de aquel año se había desviado para producir las recién descubiertas manzanas de caramelo, otro negocio ruinoso del que hablaremos en alguna ocasión-, el fundador de la fugaz dinastía Karamazov se vio obligado ante la escasez de materia prima a ofrecer a los soldados unos extraños mojitos consistentes en vodka con vinagre. Aquella anécdota, que su padre repitió en infinidad de ocasiones, inspiró unos famosos versos del poeta:
¿Cómo se llama ese cocktail
que mezcla vodka con relámpagos?
Soprendentemente, parece que la combinación no agradó demasiado a la Guardia Imperial: «¡Esto es una mierda comunista!», gritaron algunos oficiales adelantándose a su tiempo, y se lanzaron a la calle contra unos señores que pasaban por ahí para felicitar las pascuas con un poco de retraso a Nicolás II en lo que se conoce como el Domingo Sangriento.
Como consecuencia de aquel pequeño malentendido, Karamazov se ganó las antipatías de unos y otros en plena revolución, por lo que tuvo que poner tierra por medio. Mientras, la pista de Adriana, madre del genial poeta, se pierde en un centro de desintoxicación cerca de Volgogrado: «Putos mojitos», fueron sus últimas palabras conocidas.
En un primer momento, Constantin meditó la posibilidad de instalarse en México, pero al poco tiempo desistió de la idea: «Seguro que después aparece Trostky por ahí, y eso me dejaría como un tipo muy poco original. Además, la cejijunta de Frida Kahlo no me pone nada», pensó.
Agobiado por las prisas y azuzado por la visión de su destilería en llamas, el padre del vate decidió trasladarse con su zagal a Chile, donde, fiel a su costumbre, volvió a adaptar su nombre a la cultura local para tratar de integrarse y hacer fortuna. Se hizo llamar Osvaldo Reyes, una vez descartó los de José de San Martín y Emiliano Zapata por parecerle “demasiado manidos”. Y, como no podía ser de otra manera, también rebautizó a su hijo, esta vez como Ricardo Eliecer Neftalí Reyes Basoalto –de ahí la extendida confusión histórica–, y falsificó su partida de nacimiento para que en el futuro pudiera ser embajador en España. Pocos meses después Jari-Constantin-Osvaldo encontró trabajo en el ferrocarril. El resto es historia.

Frases célebres de la historia. Capítulo 2

Ancha es Castilla”. Almanzor.
Este vino está picao”. Sócrates.
Vaya rasca que hace”. Lady Godiva.
Ancha es Polonia”. Adolfo Hitler.
Hoy no cariño, que me duele la cabeza”. Francois Truffaut.
Valente me la pela”. Alarico.
¿Alguien ha visto mi violín?” Stefen Hawkins.
Desde aquí se ve mi casa”. Luis Carrero Blanco, aeroespacial.
Señor conductor acelera, acelera, acelera. Señor conductor, acelera. Acelera, señor conductor”. Diana Spencer.
Te voy a meter la guitarrita por el culo”. John Lennon a Paul McCartney.
Callaos un poco, que me está empezando a doler la cabeza”. George Harrison.
Yo creo que quedaría mejor si al final follamos”. Humphrey Bogart a Michael Curtiz durante el rodaje de ‘Casablanca’.
Lo que importa es el interior”. Jack el destripador.
Ancho es Bizancio”. Alarico.
Yo a mi hija la quiero mucho”. Woody Allen.
Y yo a todos los niños”. Michael Jackson.
Lo malo es que luego crecen”. Duque de Feria.
¿Es normal que me salgan pelos en las tetas?”. Florence Griffith a su médico dietista.
Sí”. Isabel Pantoja.
Vaya feo que es tu amigo, ¿no?”. Ava Gadner a Luis Miguel Dominguín.
Ven pacá, que te voy a operar de apendicitis”. Islero a Manolete.
Tengo más cuernos que Frida Kahlo”. Islero, insistiendo.
Ya te digo”. Diego Rivera.
Lerelerey”. Camarón.
Una más y nos vamos”. Marco Pantani.
¿Sólo una?”. George Best.
O dos”. Carlos Gurpegi.
Este año ganamos la Copa”. Julen Guerrero, katxondo.
Mucho vasco, es lo que hay”. Francisco Franco.
Ya estamos pinchando”. Manolete.
Ya te digo”. Islero.
A esto le llamo yo una situación explosiva”. Luis Carrero Blanco.
¿Y ahora quién paga todo esto?”. Johan Cruyff.
Vercigetorix me la pela”. Julio César.
¿A dónde vas con ese remo y la mantequilla?”. Brian May a Freddie Mercury.
¿Y si probamos con un bate de béisbol?”. Elton John.
Pues os vais a hartar”.
Selección cubana de béisbol.
Ya te digo”.
Equipo búlgaro de piragüismo.
Huy, se me ha vuelto a caer la pastilla de jabón”. Marqués de Sade.
Joder, me han dejado peor que a Manolete”. Julio César, finando en plan profético.
Manolete me la pela”. Islero.

Cabecilla de mandril

Arrestada por llevar una cabeza humana en la maleta
Miami, 10 feb. (COLPISA/AFP).
Una mujer fue detenida este jueves por la noche en el aeropuerto internacional de Fort Lauderdale, al norte de Miami, por llegar al país con lo que parecía ser una cabeza humana en su equipaje, según dijeron las autoridades migratorias estadounidenses.
Según los informes, la mujer, identificada como Merlyne Severe, haitiana de 30 años residente en Estados Unidos, llegó a Fort Lauderdale en un vuelo procedente del Cabo Haitiano (norte de Haití), la segunda ciudad más importante del país.
La cabeza, que aún es examinada por las autoridades forenses para determinar si es humana, "tenía dientes, pelo, pedazos de piel y bastante tierra", dijo Bárbara González, portavoz de Control de Inmigración y Aduanas (ICE) en Miami. Severe fue arrestada y acusada de contrabando, y compareció este viernes en un tribunal federal en Fort Lauderdale.

El teletipo termina aquí, pero si vamos más allá de la noticia, todo el mundo entenderá la creciente preocupación por las autoridades forenses y los miembros del Control de Inmigración y Aduanas (ICE). Surgen varias dudas:
1. ¿Tan difícil es distinguir una cabeza humana?
2. Si lo es, ¿por qué nadie les enseñó a distinguir una cabeza humana de, por ejemplo, la de un mandril o un alfiler?
3. Vistas las circunstancias, ¿cómo se las arreglan para distinguir a su mujer del canario? Y lo que es peor: ¿Qué cosas horribles y contrarias a la ley de la proporción le habrán hecho a ese pobre animal?
4. ¿Es delito llevar cabezas presuntamente humanas en la maleta o sólo intentar entrar con ellas en Estados Unidos?
Y la más inquietante:
5. Si esta buena mujer ha sido detenida por contrabando... ¿Es que acaso existe una oscura trama de tráfico y contrabando de cabezas humanas o que puedan parecer humanas? ¿Hay una turbia red que nos acecha para practicarnos la fimosis en el cuello? Y, sobre todo, ¿para qué cojones quieren las cabezas?

Reflexión sobre las razas

Si las judías se comen
y si las moras se comen,
entonces, ¿por qué las chinas se fuman?

Reflexiones sobre la tortilla de bacalao

¿Qué es una tortilla de bacalao?, dices mientras clavas
en mi pupila tu pupila azul.
¡Qué es una tortilla de bacalao! ¿Y tú me lo preguntas?
Una tortilla de bacalao eres tú.

Motivos por los que puede salir mal una tortilla de bacalao:
1. Porque se hayan utilizado tornillos en lugar de bacalao.
2. Porque se haya utilizado jabón en lugar de huevos.

¿Sabía usted que...
...en una versión apócrifa del Antiguo Testamento Esaú vende su primogenitura a Jacob por una tortilla de bacalao, y no por un plato de lentejas?
...sus constantes discusiones sobre si se debía echar o no cebolla a la tortilla de bacalao fueron motivo de un progresivo distanciamiento entre Mia Farrow y Woody Allen antes de que el cineasta se tirara a su hija -a la que, por cierto, le gustaba, como a él, la tortilla con mucha cebollita cortada muy fina-?