Consejo suicida

Si se va a suicidar, hágalo a primera hora de la mañana. Así después podrá aprovechar el resto del día.

Más reflexiones sobre los franceses

Demostrado: Los franceses se mueren pronto. Esta teoría ya se dejaba entrever en las primeras Reflexiones sobre los franceses, que abundan en esta y otras características del pueblo galo. Pero en los últimos tiempos, y gracias a las investigaciones de un prestigioso grupo de científicos alemanes, han salido a la luz nuevas pruebas que confirman las volatilidad de los franceses. E incluso de los belgas, que son franceses que viven en Bélgica y entre los que existen varios casos documentados de combustión espontánea.

Pruebas que demuestran que los franceses se mueren pronto:
1. Una parte significativa de los soldados del ejército de Napoléon –y de todos los ejércitos franceses a lo largo de la historia– murió pronto.
2. Justo antes de estallar la Revolución Francesa a Luis XVI ya se le había ido bastante la cabeza. Aún así, se empeñó en quedarse en Francia para perderla del todo y demostrar así que era más francés que Dantón y Robespierre, porque murió antes que ellos.
3. Justo cuando comenzó a circular la leyenda de que era francés, Carlos Gardel cogió un avión y se murió. Curiosamente, después se demostró que Carlos Gardel no era ni argentino ni francés, sino brasileño.
4. Peter Sellers estaba predestinado a vivir una larguísima vida, pero desde que interpretó al inspector Clouseau se afrancesó y, como no podía ser de otra manera, murió pronto.
5. Arthur Rimbaud también murió pronto. Más joven incluso que Georges Brassens, que tampoco duró demasiado.
6. Como todo el mundo sabe, el alemán es un pueblo muy voluntarioso, y aunque la teoría de la precoz mortalidad gala no ha alcanzado relevancia mundial hasta el siglo XXI, en Baviera ya se especulaba con esta posibilidad desde 1937. En su afán por demostrar que los franceses se mueren pronto, los alemanes decidieron dos años después que, de no morirse por propia iniciativa, ellos mismos se encargarían de matarlos para hacer buenas sus conjeturas. Así fue como estalló la II Guerra Mundial. No se dejen engañar por las absurdas explicaciones que nos han ofrecido hasta ahora.

Nota aclaratoria:
Para evitar confusiones, es necesario matizar que el francés, al menos por ahora, no es una lengua muerta.
Aclaración de la nota aclaratoria:
El latín sí que es una lengua muerta. Murió cuando la empezaron a hablar los franceses.
Precisión a la aclaración de la nota aclaratoria:
El alemán no es una lengua muerta, pero a los franceses les mata hablarlo.

Más reflexiones sobre los franceses:
1. Francia ha sido tradicionalmente un pueblo francófilo.
2. Alemania, por contra, nunca ha sido francófila.
3. Los franceses no son polacos.

Insumisión horaria

En estos momentos es la misma hora en Barcelona que en Santander, aunque las ciudades se llamen de distinta manera. Sin embargo, aunque se llamen igual y hablen el mismo idioma, en Córdoba (España) no es la misma hora que en Córdoba (Argentina). Esta norma es también aplicable también a Guadalajara (México) y Guadalajara (España).
Acabemos con la tiranía de los usos horarios: ¡Misma hora para las ciudades con el mismo nombre ya!

Frases célebres de la historia. Capítulo 8

"Aquí el que no corre vuela". Luis Carrero Blanco, animoso.
"Somos más populares que Jesucristo". Ángel Acebes y Eduardo Zaplana, parafraseando a John Lennon.
"Soy más popular que Islero". Avispado, en Pozoblanco.
"Una más y nos vamos". Chavela Vargas.
"Mira, papá: ¡Vuelo!". Eric Clapton Jr. a Eric Clapton.
"Porromponpón, porrompom, porrompopero, pero". Manolo Escobar.
"Venga, que nos cierran el McDonalds". Ferrán Adriá.
"Se ha producido un error en el sistema. Guarde todo su trabajo y reinicie el ordenador". Stephen Hawkings, con voz metálica, en medio de una conferencia.
"¿Qué me estáis haciendo en los cuernos, hijos de puta?". Islero, recién afeitado.
"¿Qué me estáis haciendo en los cuernos, hijos de puta?". Frida Kahlo, sin afeitar.
"Proletarios del mundo: queremos cerveza". Carlos Marx, ocioso.
"¿Tienes costo, Mohamed?". Joe Frazier a Cassius Clay.
"Mucho moro, es lo que hay". Jorge Bush padre a Jorge Bush hijo.
"Ya te digo". Golda Meyer.
"Contigo voy a hacer yo jabón". José Stalin a León Trostky.
"Mira: fuegos artificiales". Alfonso XIII a Victoria Eugenia, admmirando la obra de Mateo Morral.
"Pues va a ser que no". Francisco Franco.
"Yo me apunto a un bombardeo". Luis Carrero Blanco, animoso, todavía.
"Puta gravedad". Eric Clapton Jr.

Aullidos a Nezz y A. por su colaboración.

Reflexión sobre Bjork

Bjork está loca.
¿Es que nadie se ha dado cuenta?

Indecisiones filosóficas

Sucedió en Italia. Enrico Caruso era un tipo peculiar. Saltaba de lo epistémico a lo metodológico sin ningún complejo, algo que sacaba de quicio a sus compañeros de tertulia, en especial a Domenico Moduzzio, un empirista convencido que todos los viernes de marzo abrazaba el Racionalismo. Ambos se reunían en las tardes de verano con Franco Battiato, un existencialista que, aquejado de angustia vital, acudía los martes y jueves a la consulta del doctor Pasarella, su psicoanalista de cabecera.
Tras seis meses de tratamiento, el diagnóstico de Pasarella (
complejo de Edipo, cómo no) resultó ser parcialmente erróneo: Battiato no tenía ningún interés en acostarse con su madre, sino con la de Moduzzio, una cincuentona bien conservada que ya había vivido un romance con Caruso, quien a su vez acosaba a la hermana de Pasarella.
Víctimas de la confusión, todos ellos se entregaron al nihilismo y ahora viven en una comuna en
Fuerteventura junto a Gloria Trevi y Vladimir Tkachenko.

Reflexión sobre las conservas

El vacío de las latas de conserva, ¿es existencial?



Microrretalo 8

Violeta se quedó tan pálida que ahora se llama Rosa.

La venganza de sir Qwerty

En 1887 Vladimir Qwerty presumía de ser el único intérprete finlandés de Madrid. Había llegado pocos meses antes con la intención de convertirse en el traductor oficial del Parlamento, de la Casa Real y de todos los periódicos y editoriales de España, un país en el que nadie, absolutamente nadie, hablaba finés. Sin embargo, pronto comprobó que su plan hacía aguas por dos vías. Por una parte, y pese a haber disputado a Jari Limanen un sillón en la Academia Finlandesa de la Lengua, su dominio del finés era tan perfecto como inútil en la España de Alfonso XII, a la que apenas llegaban textos nórdicos (y los pocos que lo hacían eran noruegos). Además, Qwerty no hablaba ni una sola palabra de castellano, lo que hacía muy difíciles de comprender sus traducciones. Al llegar el verano, Qwerty había gastado ya los últimos ahorros que le quedaban y su sangre vikinga bullía al calor de uno de los veranos más tórridos de los que se tiene constancia en Madrid, así que se trasladó a Barakaldo en busca de un clima más benigno mientras digería su rencor hacia una sociedad y un idioma que habían despreciado su talento como traductor hasta condenarlo a la pobreza. Ya en el País Vasco trabó una buena amistad con Carmelo Etxebeste, auténtico precursor del capitalismo en España. El vizcaíno, con su sagaz olfato para los negocios, hizo ver al nórdico que mientras no aprendiera castellano no le veía mucho futuro en el mundo de la traducción. El encuentro tuvo lugar en las oficinas de Altos Hornos de Vizcaya, donde Etxebeste trabajaba como administrativo, y Qwerty observó que su nuevo amigo sufría unos terribles problemas con su máquina de escribir, que se trababa constantemente cuando Carmelo escribía demasiado rápido. En ese momento tuvo un momento de inspiración, el negocio que le iba a sacar de la pobreza: una máquina con un teclado en el que las letras más utilizadas estuvieran separadas entre sí, de modo que no hubiera peligro de que se trabaran las varillas. Comenzó con la fila superior, en la que escribió su nombre: Qwerty (quien no lo crea, que revise ahora mismo su teclado y comprobará lo verídico de la historia). Acto seguido, se lanzó a estudiar la disposición del resto de las letras, y tras seis meses de trabajo ya había diseñado al completo el teclado. Sólo le faltaban por colocar la ‘v’ y la ‘ñ’ y, contra todo pronóstico, decidió poner la ‘v’ al lado de la ‘b’, de modo que cualquier error al teclear en castellano se convirtiera no en una errata, sino en una monumental falta de ortografía, lo que le sirvió para obtener el título de Caballero del Imperio Británico de manos de la reina Victoria de Inglaterra. Así consumó su venganza y pasó a la historia como una figura en la que se inspiraron los inventores del Láser Dic, el DCC y el sistema de vídeo 2.000.

No hay dos sin tres

En el día de hoy, senil y desgastado el guey de España, han alcanzado las manadas animales sus últimos objetivos republicanos. La monarquía ha terminado.

Animalario, 14 de abril de 2006. Primer año animal.

El animalísmo: AnimalUno

(y ahora dicúlpenme, pero debo retirarme a mudar la piel)

Frases célebres de la historia. Capítulo 7 (Especial República Española)

"Que me afusilen cantando". José Antonio Primo de Rivera
"A este toro le voy a llamar Islero". Antonio Miura
"Espero llegar muy alto". Luis Carrero Blanco, profético
"¿Eso era un avión o el coche de Carrero Blanco?". Vicente Trueba, en plena visión de futuro mientras coronaba el Tourmalet
"Me voy por las patas abajo". Pichichi, finando
"Este año ganamos la Copa". El lehendakari Aguirre
"Que yo no sabía que era menor, señor juez". Antonio Machado
"Vaya feo que es Azaña, ¿no?". Dolores Ibárruri a Clara Campoamor
"Ya te digo". Clara Campoamor
"La única iglesia que ilumina es la que arde". Durruti
"En cualquier momento voy a explotar". Leopoldo Calvo Sotelo
"Mucho rojo, es lo que hay". Francisco Franco
"Ya te digo". León Blumme
"Presiento que voy a llegar muy alto". Luis Carrero Blanco, profético
"¿Le duele cuando hago esto?". El toro a Ignacio Sánchez Mejías

Actualización de la última hora

Rocío Jurado aún resiste.
Manoel de Oliveira, sin embargo, está muerto, aunque todo el mundo crea lo contrario. El que hace las películas es un clon.

Última hora

Rocío Jurado sigue viva.
Vladimir Tkachenko no. Murió en 2002 en Rennes, un día antes de cumplir los 81 años, lo que pasa es que nadie se ha dado cuenta.

Frases célebres de la historia. Capítulo 6

Lo de las torres lo hacemos el 11 de septiembre, que libra Jack Bauer”. Osama Bin Laden a Mohamed Atta.
Trikitrikitriki Trikitrikitri”. Demis Roussos.
Huy, se me ha caído el jabón”. Arthur Rimbaud a Paul Verlaine.
Hoy no me he levantado muy católico”. Enrique VIII de Inglaterra.
¡Torero, torero!”. Los sobreros a Avispado, en Pozoblanco.
A ver si tienes huevos de disparar, nenaza”. Isaac Rabin.
Viva México, cabrones”. León Trostky al núcleo duro del PCUS.
"Aquí va a haber hostias". Otto Von Bismarck.
"Pero unas hostias como melones". Pubio Cornelio Escipión.
"Ya te digo". Leónidas, en las Termópilas.
¿Y si comemos en Pozoblanco?”. Luis Miguel Dominguín a Manolete.
Ahí no, que te clavan”. Manolete.
¡Pa habernos matao!”. Luis Carrero Blanco a su chófer.
Eso va a ser la junta de la trócola”. Carlos Sáinz a Sete Gibernau.
Que sea una procesión, que sea una procesión”. Martin Luther King, cruzando los dedos.
Que no te dejo sola con Saladino, que te lo tiras”. Luis VII de Francia a Leonor de Aquitania.
¡Sigue el camino de baldosas amarillas!”. John Lennon, en pleno viaje ácido.
No son baldosas, es el maillot amarillo de Pantani”. Ringo Starr, adelantándose a su tiempo.
Ese invento tuyo de las ventanitas es una puta mierda”. Bill Gates a Steve Jobs.
"Yo tampoco lo veo del todo claro". Ray Charles.
¡Torero, torero!”. José Stalin a Ramón Mercader.

Reflexiones sobre los refranes

La mayor parte de los refranes podrían terminar perfectamente (y en realidad deberían) con la coletilla "patada en los cojones". Ahí van algunos ejemplos:
A quien madruga, patada en los cojones.
A la tercera va la patada en los cojones.
Cuanjo el grajo vuela bajo, patada en los cojones.
Me fue a llamar puta, patada en los cojones.
Que cada cual deje su refrán con la coletilla. Hay muchos entre los que elegir.

Sin traducción

"Gruuuuumffffffffffffff. Rorrrrrrñññññ", pensó AnimalUno.
Pero sólo acertó a gruñir un torpe
"Grrrrrrrrrrrrrrññññññññññññ".

El ruinoso negocio de las manzanas de caramelo

(Ya adelantado en 'La verdadera historia de Pablo Neruda')


Ansioso por prosperar en el Euskadi burgués de la Restauración, Carmelo Etxebeste, un empleado de los Altos Hornos de Vizcaya, decidió comercializar una receta que él mismo había elaborado: las 'Manzanas de Carmelo'. Consistía en una manzana recubierta de bacalao que, según las previsiones de Etxebeste, debía convertirse en pocos meses en el saladito favorito de Euskadi, así que instaló un pequeño puesto al lado de Garellano, donde hoy se levanta San Mamés, para poner en marcha los cimientos de lo que equivocadamente pensó que se iba a convertir en un imperio.

Empeñado en promocionar el producto, Etxebeste convenció a su amigo Luis Márquez Marmolejo, entonces presidente del Athletic, para convertir las 'Manzanas de Carmelo' en el alimento oficial del incipiente club. Dicho y hecho. Marmolejo se entusiasmó con la idea, se asoció con Etxebeste y trasladó a sus chicos a jugar a San Mamés, junto al chiringuito de Carmelo.
Los nuevos socios encargaron la primera partida de manzanas a un pastelero de Algorta con tan mala fortuna que el repostero se equivocó en el encargo. En lugar de 'Manzanas de Carmelo' entendió 'manzanas de caramelo', y como era de Algorta, y en Algorta se hace todo a lo grande, adquirió toda la producción azucarera cubana de 1905 para glasear las 97 toneladas de manzanas rojas que tenía guardadas en la despensa e insertarlas en los trece millones de palitos blancos de madera que se había hecho fabricar.
Cuando en abril llegó la primera partida de manzanas al chiringuito de San Mamés, Etxebeste y Marmolejo se miraron horrorizados. Su saladito, que pese al fuerte contraste de sabores manzana-bacalao había triunfado entre la alta sociedad vizcaína, era de pronto un dulce
. De no actuar con rapidez, el negocio se les podía venir abajo, así que decidieron lanzar una agresiva campaña publicitaria para convencer a todos los vascos –y también a los alaveses– de que las manzanas de caramelo eran el alimento ideal para cualquier euskaldun. Los tranvías de Bilbao se forraron con carteles publicitarios, Manzanas de Caramelo S.L. pasó a patrocinar la regata de La Concha y... el Athletic Club abandonó su equipaje blanquiazul original para adoptar el rojiblanco actual, inspirado en el color de las manzanas y los palitos.
Pese a que las ventas no fueron del todo malas, toda la producción azucarera cubana del año se antojó un gasto demasiado elevado para la recién nacida empresa y Etxebeste se hundió en la ruina. Aún así, la tradición de comer manzanas de caramelo se mantuvo en el Athletic y en todo el ensanche bilbaíno hasta el final de la década de los veinte, cuando Pichichi se metió 57 entre pecho y espalda después de un partido y murió de indigestión. La pérdida del mítico delantero tuvo tal impacto a ambas orillas del Nervión que hasta los años setenta ningún euskaldun volvió a probar las manzanas de caramelo.
En cuanto a Etxebeste, la diabetes terminó con su vida en 1913, tras ocho años en la miseria durante los que se alimentó exclusivamente de las manzanas que le habían sobrado. Un mes después se inauguró San mamés sobre el solar que otrora ocupó su manzanería, cerrando así la historia de un visionario al que el histórico Athletic debe sus colores y su vetusto campo, pero que murió sin recompensa.

Microrrelato 7

Me dijo que fuera a verla, que no había nadie en su casa. Cuando llegué no había nadie.

Aullidos a Chus, autor del mircrorrelato 7, por su colaboración.

Autocompasión extracavernaria

AnimalUno se rascó la cabeza. Qué mono. Windows XP se había apoderado definitvamente de su computadora. Lo probó todo, pero necesitaba un disquete de arranque, de esos que se dejaron de utilizar cuando era sólo un cachorro. AnimalUno se volvió a rascar la cabeza. Qué mono. Si nadie le ayuda, Linux tendrá que esperar. ¿Nadie auxilia al animal? Ánimo, animal.
Diez minutos después, AnimalUno se rascó el cogote. El contador estadístico no funcionaba y la culpa no era suya (nunca lo es), sino del servidor. Igual ya no vienen a verle los humanos, aunque el animalario sigue funcionando perfectamente. AnimalUno se volvió a rascar el cogote mientras buscaba una solución. Qué mono.

Programación de Tele 5

10:30: Visto y no visto

Programa de zapping dedicado esta semana a las retransmisiones de carreras de Fórmula 1.
12.00: Fórmula 1
Resumen de los entrenamientos oficiales de Fórmula 1.
13.30: Walker Texas Ranger.
Fernando Alonso debe rescatar a Chuck Norris de los terroristas libaneses que le han secuestrado.
14.30: Informativos Tele 5
Presentado por Fernando Alonso y Giancarlo Fisichella.
17.30: Gran Hermano
Kimi y Juan Pablo están nominados para abadonar la casa de McLaren ¿Quién saldrá para que entre Fernando? Vota a tu favorito.
18.30: Fórmula 1
Previa del Gran Premio
19.30: Fórmula 1
En directo, Gran Premio de Fórmula 1
21.00: Informativos Tele 5
Presentado por el calvo de Telecinco, que entrevistará a Fernando Alonso.
22.00: Los Serrano
Después de que Candela le haya abandonado, Fiti siente que ya no tiene nada que hacer en Madrid y sustituye a Fisichella como compañero de Fernando Alonso en Renault. Diego y Santi se hacen asturianos y Lucía y Lurditas, gogós de las que acompañan a los pilotos antes de las carreras.
23.45: Cine 5 Estrellas
'Amelie', de Jean Pierre Jeunet. Protagonizada por Fernando Alonso, que interpreta a una joven y pizpireta parisina que busca la felicidad haciendo feliz a la gente.
02.30: Fórmula 1
Repetición del Gran Premio.

Nota de la Redacción:
¿A nadie más le parece que los chicos de Telecinco se están poniendo un poquito pesados con los putos cochecitos?