El ventrilocuo Arias

Consejos para sobrevivir en una película bélica

Consejo 1
No sea alemán. Si lo es, trate de pasar inadvertido.


Consejo 2
Atacar esa colina no es buena idea.

Consejo 3
Quedarse dormido durante la guardia tampoco lo es.

Consejo 4
No se haga amigo del protagonista.

Consejo 5
No sea simpático. El personaje simpático siempre muere.

Consejo 6
No sea negro. Si lo es, intente que nadie se dé cuenta.

Consejo 7
Jamás cuente sus planes de futuro a sus compañeros. Menos aún les enseñe la foto del descapotable que le gustaría comprar. Jamás les hable de su novia. Es más, no tenga novia. Y bajo ningún concepto les diga que se quiere casar cuando termine la guerra.

Consejo 8
El enemigo no se asusta y huye porque les grite: "¡Malditos charlies!".

Consejo 9

Nunca diga "Aquí estaremos a salvo". Si lo dice, alguien morirá. Es más, probablemente muera usted.

Consejo 10
Está científicamente demostrado: colocarse unas ramas en el casco no vuelve a nadie invisible.

Consejo 11
Bajo ningún concepto permita que ningún compañero le diga: "Tranquilo, colega, te vas a poner bien". Si lo hace, serán las últimas palabras que oiga.

Consejo 12
La sola formulación de la frase "Todo despejado" o análogos genera automáticamente un francotirador en el único edificio que quede en pie. El primero en caer será el mejor amigo de quien lanzó la frase.
Derivada del consejo 12: No tenga amigos.

Consejo 13
Si le dicen que no haga ruido, no haga ruido.

Consejo 14
Si Clint Eastwood dice que un lugar es seguro, significa que es un lugar seguro para él. Todos los demás morirán.

Consejo 15
Si coincide con un viejo amigo de la infancia o un antiguo compañero de la academia en su unidad, mátelo. Los dos amigos nunca sobreviven, al menos uno debe morir. ¿Por qué va a ser usted?
Excepción del consejo 15: Si el viejo amigo es negro, no hace falta que lo mate, el que va a morir es él, no usted.
Desarrollo de la excepción del consejo 15: Si es usted negro, está jodido de nuevo.

Consejo 16
Si Silvester Stallone forma parte de su unidad, deserte, huya, enrólese en el ejército enemigo o corra todo lo que pueda. Toda la unidad excepto él va a morir.
Ampliación del consejo 16: Si Clint Eastwood, Chuck Norris o Clark Gable aparecen por allí, imagínese que son Silvester Stallone.

Consejo 17
Si en algún momento aparecen Humphrey Bogart o John Wayne, convénzales de que va con ellos.

Consejo 18
Si es una película española, procure que sea de Berlanga.

Consejo 19
Si es una película alemana, no sea ruso.

Consejo 20
Nunca diga: "Cuando todo esto termine". Si lo hace no pasará de la primera hora de metraje. Es más, diga sólo lo imprescindible.

El Arias nunca visto

El hermano gemelo perverso de Jesucristo

Jesucristo tenía un gemelo perverso. Se da la circunstancia de que Luis Carlos, que así se llamaba, era el hermano mayor del Mesías, puesto que nació del inmaculado vientre de María a la hora del té, diez minutos antes de que lo hiciera el ungido y salvador de la humanidad, que nunca se caracterizó por tener una gran flema británica. Estos acontecimientos hicieron sospechar en un principio a todo el mundo que era Luis Carlos, y no Jesucristo, el llamado a conducir al pueblo elegido, y de paso a algunos pueblos más, al nuevo mensaje del Luiscarlismo que prometía el Antiguo Testamento. Ambos hermanos se criaron con María y José en Nazatet, donde Luis Carlos aprendió el oficio de carpintero mientras Jesús, como siempre sucede con el hermano menor, recibía un trato privilegiado y se limitaba a hacer algunos recados los martes por la tarde al salir de la sinagoga.
Todo transcurría con normalidad hasta que al cumplir los 17 años María contó a sus gemelos que su padre no era en realidad San José (aún no le habían concedido el título de santo, pero en el pueblo les parecía que José a secas era un nombre demasiado vulgar para el padre del salvador). Ante la mirada estupefacta de los dos adolescentes, María les contó una extraña historia de una paloma que convenció al bueno de Jesús, pero no tanto a Luis Carlos, que seguía sin explicarse el asombroso parecido que tanto él como su hermano tendían con el rabino Podorsky.
Pero ahí no habían terminado la sorpresa. Tras la impactante noticia, María mandó a Jesús a multiplicar unos panes y unos peces en el patio para contar solemne a Luis Carlos que era a la vez Dios y el hijo de Dios, que su padre era el Espíruto Santo que también era Dios como él y en él... y al final, en vista que de el pobre chaval no se enteraba de nada, le dijo que era el redentor, el mesías, el rey de los judíos, el salvador de la humanidad y... bueno... que a los 33 años, pues... que igual le iban a crucificar un poco, y eso. Como la idea de la crucifixión no terminaba de convencerle demasiado, y ante la sospecha de que el rabino Podorsky, que sufría del corazón, no podría soportar la pérdida de un hijo, Luis Carlos puso como excusa su republicanismo para rechazar el cargo de rey de los judíos. "Pero si tu reino no es de este mundo", argumentó inutilmente María. "Pues peor me lo pones", replicó Luis Carlos.
La negativa del chaval disgustó bastante a Dios Todopoderoso, que cortó toda relación con su hijo putativo (en realidad San José llevaba este título, como el de santo, sólo de forma testimonial) y le prohibió utilizar el apellido Todopoderoso. Este cisma familiar, un capítulo crucial en su biografía, agrió el carácter de Luis Carlos, que un año después dejó la casa familiar y se despidió de su hermano, nuevo mesías, con un lacónico y cortante: "Córtate el pelo y búscate un trabajo".
Aunque las termas que abrió en Jerusalén hicieron pronto de Luis Carlos uno de los hombres más poderosos de Palestina, el gemelo perverso de Jesucristo maceraba demasiada rabia en su interior y cuando se enteró de que su hermano se había hecho hippie comenzó a regurgitarla. Vendió las termas y se dedicó a ir contagiando de nuevo a los leprosos que curaba su hermano. Estaba decidido a boicotear la nueva religión de su padre y, de paso, incordiar un poco al mimado de Jesucristo, demasiado acostumbrado a que se lo dieran todo hecho. Y cuando no era así, recurría directamente a los milagros, como en aquella boda de Canaá, en la que Luis Carlos se bebió todo el vino para boicotear a los novios, que eran amigos de la familia, y el aguafiestas de Jesucristo transformó el agua en vino.
Las correrías de Luis Carlos eran cada vez de mayores dimensiones: esperó a que Lázaro resucitara para volver a matarlo, inició a María Magdalena en la prostitución y creo las primeras tensiones en la cuadrilla cuando le dijo a Judas Iscariote que Jesús no era más que un impostor y un mimado.
Pero lo que de verdad convirtió en realmente perverso al gemelo perverso fue el enterarse de que su padre había decidido ahorrarse lo de la crucifixión para salvar a la humanidad por temor a que Jesucristo le dijera lo mismo que Luis Carlos y quedarse sin mesías. En aquel momento, Luis Carlos acuñó la famosa expresión "¡Me cago en Dios!" y llamó a su padre para pedirle explicaciones, pero nadie cogía el teléfono. Llamó entonces a Jesucristo para pedirle el móvil de Dios, pero el hermano pequeño, que por muy salvador y de poner la otra mejilla que fuera ya estaba bastante harto por las putadas acumuladas, le contestó que no sabía consultar la agenda del móvil mientras hablaba, que ya se lo mandaba después en un mensaje. Era la primera vez en su vida que mentía, porque Jesucristo, como Todopoderoso que era, sí que podía consultar la agenda del móvil mientras hablaba, y además no tenía ninguna intención de mandar después el mensaje.
El cabreo de Luis Carlos fue tal que denunció a su hermano a los romanos, tratando de convencerlo para que lo crucificaran, que al fin y al cabo era para lo que había nacido, y dar así una lección de Teología a su padre. Claro que a los romanos lo de que fundara una religión nueva tampoco les molestaba demasiado, así que tuvo que recurrir a otro truco: les dijo que lo de Jesucristo no era una religión ni se llamaba cristianismo, sino que era una ideología y se llamaba comunismo. "¡Ah no, aquí no queremos comunistas", dijo un romano que no era precisamente un ancestro de Garibaldi, y se abrió un proceso que terminó con la crucifixión de Jesucristo.
Y aún faltaba la última jugada de Luis Carlos, que fue a visitar a su hermano en la cruz. Jesucristo, que acababa de pronunciar su famoso: "Padre, ¿por qué me has abandonado?", oyó un sonido en sus pantalones y al reconocer el rostro familiar a sus pies dijo: "Luis Carlos, ¿me puedes coger el móvil, que creo que es papá?". "Te jodes. Haberlo puesto en manos libres", espetó Luis Carlos.

Las tomas falsas del 20-N

Reflexiones sobre la existencia

Principio de Madredhouse:
Lo que no sale por la televisión no existe.
Lo que no aparece en el caché de Google no existe.
Si sólo cumple una de las dos condiciones, existe a medias.

Corrección de Perkins al principio de Madredhouse:
Si sale por la televisión, existe
Si aparece en el caché de Google, existe
Si invade Polonia, es alemán

Anexo no pertinente de Nardello:
Todo lo que entra tiene que salir, salvo que se inflame.

Aplicación del principio de Madredhouse a la Teología:
Dios no sale por la televisión, pero está en el caché de Google. Si tenemos en cuenta que Dios es padre, hijo y espíritu santo, cabe deducir que existe Dios padre y medio espíritu santo (afirmar a la inversa la existencia del hijo obligaría a negar la del padre al menos en un 50%, lo que se antoja un debate epistemológico demasiado completo que nos retrotraería a la máxima “¿Qué fue antes, el huevo o la gallina?). Para el resto de religiones, consúltense sus respectivos libros sagrados

Dudas sobre el existencialismo:
Las náuseas de las embarazadas, ¿son existenciales?
¿Jean Paul Sartre estaba embarazado?
La angustia vital, ¿se cura con Prozac?
Las mujeres llamadas Angustias, ¿son existencialistas? ¿Lo eran sus padres?
Si se llaman Angustias, ¿es que están realmente angustiadas o es sólo una pose?

Nanorrelato 18

El jurado falló
Corolario del nanorrelato 18: Vaya una mierda de jurado

Les habla el hombre del tiempo

Carlos Bernardo Alberola llamó a Onda Nacional:
-Les habla el comandante Alberola, líder de las Brigadas Juantorenistas Refundadas. Una bomba hará explosión a las 13.30 horas en el Senado.
-Pues me parece muy bien, pero es que yo soy el hombre del tiempo.
-Eeeerrrr... ¿y prodía pasarme con alguien de política?
-¿De política nacional o local?
-Es igual
-Pero hombre, cómo va a ser igual política local que política nacional.
-Pues con los de política nacional.
-No hay nadie.
-Entonces con los de política local.
-Es que tampoco ha llegado ninguno, por eso he cogido yo el teléfono.
-¿Y usted no podría transmitir el recado?
-Yo como mucho puedo decirle que se prevén chubascos intermitentes en el norte, pero el asunto de bombas no lo llevo yo.
-¿Entonces no me puede ayudar?
-¿De dónde es usted?
-De Laredo.
-Pues en Santiago de Cuba se prevé una temperatura de entre 20 y 22 grados, con tiempo seco y nublado.
-Ya, pero yo soy de Laredo.
-Ya, pero no sé la temperatura de Laredo, así que le doy la de Santiago de Cuba. Espero haberle servido de ayuda.
-La verdad es que sí, porque hemos alquilado una casa rural para pasar allí una semana y nos interesaba saber qué tiempo hará, por eso de elegir ropa, pero... ¿qué pasa con mi bomba?
-Pues que cuando estalle habrá una humedad relativa del 72%.
-¿Eso es todo lo que tiene que decir?
-¿Qué quiere que le diga? Que sólo soy el hombre del tiempo.
-Pues salga en antena, hombre, diga algo, avise a la policía... ¿No va a empezar ahora el informativo?
-Sí, claro, lo anuncio en el informativo. Lo de su bomba ¿no? Dedico mi medio minuto a hablar de su bomba, ¿no? ¿Y cuándo aviso de que se prevén chubascos intermitentes en el norte? Además, el informativo empieza a las dos.
-¿Y?
-Que por lo que me ha dicho, a esa hora ya habrá estallado la bomba.
-Eso es verdad, no había caído en ese detalle. Siempre me pasa lo mismo cuando coloco bombas, que pongo muy poco tiempo en el temporizador. Oiga, y así, por una vez... ¿no podría interrumpir un poco antes la programación para hablar de mi bomba?
-Joder, con la bomba, parece usted Francisco Umbral con su libro. Todavía si fuera un golpe de Estado o un magnicidio... Pero tiene que entender que esto es una emisora de ámbito nacional y nos llegan amenazas de bomba todos los días. Amenazas de bombas a tutiplén, tenemos. Amenazas fetatorias de bombas, tenemos. ¿Por qué no prueba con una emisora local, que suelen estar más interesadas en este tipo de temas?
-¿En qué tipo de temas?
-Pues en temas locales, como su propio nombre indica.
-¿Una bomba en el Senado le parece un tema local? Le recuerdo que el Senado es de todo el país.
-A ver, hombre de dios, el Senado es de todo el país, pero... ¿dónde está el Senado? Pues en una localidad. Y si está en una localidad, pues es un asunto local de la localidad en la que está.
-Pero su emisora también está en esa localidad.
-A ver, que no nos estamos entendiendo y no me quiero enfadar. Vamos a ver si nos entendemos. Lo de la bomba es un tema local, porque está en una localidad ¿vale? Pero nosotros, aunque estemos en una localidad, no somos locales, porque somos una emisora nacional. Y lo nacional no puede ser local ni lo local nacional, porque entonces ¿qué dirían las demás localidades? Pues se sentirían discriminadas. Y nosotros no queremos generar tiranteces que pongan en peligro la cohesión nacional de las diversas localidades que componen nuestra patria constituida en República conforme al concepto moderno de Estado-nación. ¿Estamos de acuerdo?
-Sí, en eso estamos de acuerdo, pero es que el Senado...
-Además, mire señor: con el tiempo que ha pasado su bomba del Senado ya habrá explotado.
-¡Vaya pues es verdad! ¡Ahora tendré que huir de nuestra patria constituida en República conforme al concepto moderno de Estado-nación antes de que me descubran las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado! ¿A dónde puedo ir yo ahora? ¿A dónde puedo ir, dios mío? ¿A dónde ir, hombre del tiempo?
-No, mire, para eso tiene que llamar a una revista de esas de viajar, porque esto es una emisora nacional, y además yo soy el hombre del tiempo. Que si hubiera un hombre de viajes yo le llamaba, pero es que no tenemos.
-¿Y ahora que hago yo, hombre del tiempo? ¡Que me ha estallado la bomba! ¡Hombre del tiempo, a dónde voy yo!
-Pues... Yo todo lo que le puedo decir es que solamente Canarias conserva un clima primaveral.
-Ya, hombre del tiempo ya, pero... tengo miedo al avión... también tengo miedo al barco.
-Pues espere a que construyan un puente desde Valencia hasta Mallorca, pero a mí déjeme en paz. Además, ¿cómo carajo pensaba ir entonces a Santiago de Cuba? Si es que cada vez nos llaman más tontos -dijo el hombre del tiempo mientras colgaba el teléfono-.

Yihad: el buscador islámico


Imaginario

Oda a la tortilla de bacalao

Me gusta la tortilla de bacalao porque es como salada
y lleva cebollita, y queda muy cremosa.
Parece que con cerveza estuviera más rica
y parece que con levadura fuera más esponjosa.

Cómo distinguir una tortilla de bacalao del pan tumaca:
1. Si parece tortilla de bacalao, huele a tortilla de bacalao y sabe a tortilla de bacalao, es tortilla de bacalao.
2. Si es pan con tomate, es pan tumaca.
3. Si lleva sardinas, no es una tortilla de bacalao.
4. Si anda sola, es una tortilla de bacalao en mal estado.

¿Sabía usted que...
...el bacalao o gadus morhua es una especie migatoria de agua fría?
...inexplicablemente, en Bilbao cuando pides una tortilla de gadus morhua te miran como los aizkolaris ven pasar el tranvía?
...el bacalao come arenques? De ahí el ligero aroma a arenque que desprende una buena tortilla de bacalao. Y por eso decir que se te ha quedado cara de bacalao es lo mismo que decir que se te ha puesto cara de arenque, aunque nadie sepa muy bien qué significa, como tampoco sabe nadie el significado de la palabra fetatorio.

La tortilla de bacalao a lo largo de la historia:
Pierre y Marie Curie diseñaron la primera máquina de rayos X para comprobar si la tortilla de bacalao que les daban en el bar de la esquina era realmente de bacalao o no antes de probarla, para así no pagar el pincho. Efectivamente, sus sospechas eran ciertas: la tortilla era de arenque.
Entre las obras perdidas de Goya figuran 'El bacalao en el agua' y 'El bacalao en tortilla'.
Aclaración histórica: La ruta del bacalao nunca fue una sociedad gastronómica.

Corolario:
El bacalao (bakalao) no es música, digan lo que digan. Es ruido. Hasta ahora, nadie ha dicho que el pan tumaca sea música.

Nanorrelato 17

Adolfo invadió Polonia
Versión polaca: Adolfo invadió Bélgica.

Frases célebres de la historia. Capítulo 19

"¡Colostomía o muerte!". El médico de Fidel Castro a Fidel Castro
"Cuando la pobreza entra por la puerta, Eric Clapton Jr. salta por la ventana". Expresión popular
"Y yo por los aires". Luis Carrero Blanco
"Ay qué dolor, ay qué dolor, ay qué dolor". Los chunguitos
"Cuando el grajo vuela bajo...". Brigada de campo Jean Pierre Montpellier al sargento de caballería Francois Villepen a las puertas de San Petersburgo
"A este sitio le voy a llamar Leningrado". Vladimir Lenin
"B-3". Horacio Nelson
"Hoy no me he levantado muy católico". Saladino
"Me cago en San Pedro". El Cid, durante los juramentos de Santa Gadea
"¡Mira, fuegos artificiales!". El Comando Madrid a Luis Carrero Blanco
"¿No os huele a barbacoa?". Niki Lauda
"Y más, que va a oler". Fray Tomás de Torquemada
"A este sitio le voy a llamar Stalingrado". José Stalin
"Y yo a este toro, Islero". Antonio Miura

"Me cago en la cuna que me arrolló". Antonio Alcántara
"¿Cuánto se debe?". La Alta Sajonia a Bélgica
"Cuando el grajo vuela bajo...". Mariscal de artillería Ludger Mees al capellán castrense Klaus Von Schnaider a las puertas de Stalingrado
"¡Gua!". Islero a Manolete
"¿Cuánto se debe?". Felipe de Borbón a Letizia Ortiz
"A este sitio le voy a llamar San Petersburgo". San Pedro
"Me cago en San Pedro". José Stalin, parafraseando al Cid
"Me he quedao a cuadros". William Wallace
"¡Que le corten la cabeza!". Robespierre, parafraseando a la reina de corazones.
"...hace un frío del carajo". Walt Disney
"Uy, se me ha caído la pastilla de jabón". Athur Rimbaud a Paul Verlaine
"Volare, oh, oh". Luis Carrero Blanco, cantarín
"Sigue todo recto". Alain Prost a Ayrton Senna
"Y si ves un muro, lo saltas" Luis Carrero Blanco
"Cada uno nace con un don". Don Pepito a Don Jose
"Tienes nombre de depiladora". Adolfo Hitler a Eva Braum
"¿Alguien tiene coche para llevarme a casa?". Aldo Moro a las Brigadas Rojas
"Estas no son horas de llegar". Pedro Delgado
"¡Bingo!". Islero, satisfecho
"¡Línea!". Maginot, insistente
"Me lo estoy pasando bomba". Luis Carrero Blanco
"¿Y tú quién coño eres?". Livingstone a Stanley
"Chupa, chupa, que yo te aviso". Napoleón a Josefina
"¿A dónde vas con ese remo y la mantequilla?". Athur Rimbaud a Paul Verlaine
"Deja de jugar con la escopeta, no vayas a matar a tu hermano". Juan de Borbón a su hijo Juan Carlos
"Sólo un tirito". Jaime de Marcihalar

La carrera truncada de Pepe Dávila

Cuando Joseph Davis debutó como actor en la arriesgada 'Il confidente', un viaje por el proceloso mundo de la mafia italiana, no dejó indiferente a nadie: mientras que la crítica hablaba de bazofia, el público, que siempre ha tenido unos gustos mucho más sencillos, la consideraba sencillamente una mierda. Pero un fracaso no iba a arruinar su sueño de dedicarse a la interpretación pese a toparse con la falta de perspectiva de los productores, empeñados en que con las malas películas no se gana dinero pese a los constantes esfuerzos de Jim Carrey por demostrar lo contrario.
Harto de la incomprensión de la industria cinematográfica, Davis decidió probar fortuna en un país donde no la hubiera, así que se trasladó a España, donde adoptó el nombre artístico de Pepe Dávila. Una vez en Madrid, no le costó demasiado conseguir financiación para su nuevo proyecto. Al fin y al cabo, podía vivir perfectamente con un solo riñón, y logró reunir presupuesto para poner en escena el que iba a ser su gran papel: el de Hamlet en 'Hamlet', sobre las tablas del Teatro Español. para hacer frente al problema que suponía su escaso dominio del castellano, recurrió a un imaginativo método: contratar a actores británicos para declamar a Shakespeare mientras unos extras colocaban sobre sus cabezas carteles con los textos traducidos al español -primera experiencia de lo que después se llamaría versión original subtitulada-. La iniciativa era realmente novedosa y esta vez la crítica fue unánime respecto al 'Hamlet' de Dávila: había sido una auténtica tragedia.
La función sólo duró tres días en cartel, pero lo que parecía un fracaso se convirtió al poco tiempo en el trampolín de su fugaz carrera en el cine. Su estrambótica interpretación hizo que Pedro Almodóvar se fijara en él para encargar al hermano de la protagonista de su nueva película, un pastor de cabras escocés que desde que se quedó mudo se ganaba la vida en Madrid como sexador de pollos y que estaba enamorado en secreto del novio de su hermana, que a su vez imitaba a Greta Garbo en un local de Chueca que su madre había ganado al mus a un caminero de Cuenca con una extraña obsesión por la lencería femenina.
Por supuesto, el rodaje de Almodóvar lo siguió con detenimiento toda la prensa, y el nombre de Pepe Dávila empezó a estar en boca de todos. El suyo y el de su madre, porque su pésima actuación arrastró la película al fracaso, la productora perdió todo lo invertido y Almodóvar, arruinado, se quitó la vida colgándose con el picardías de su cuñada, que se lo había comprado a un monje lama* en uno de sus numerosos viajes al Perú, donde había hecho fortuna con un club en el que un juez de la Corte Suprema imitaba a una andrógina Merlene Dietrich.
Así fue como Pepe Dávila, que hoy vive un cómodo retiro como catedrático emérito de Interpretación en la Universidad Alfonso X El Sabio, tuvo que abandonar su carrera como actor. Aún hoy, dos becarios le acompañan cargados de carteles al aula para subtitular a los alumnos al castellano las clases magistrales de Dávila.

*Sí, había un monje lama en Perú, ¿qué pasa? Es mi blog y pongo lo que me sale de los huevos.