“Si me quieres escribir... ya sabes mi paradero”. Elvis camino de Alemania
“Pues ahora me enfado y no respiro”. Mahatma Gandhi
“¿Evasión de impuestos? Anda, como Al Capone”. Lola Flores, folclórica
“Así que los victorinos son más bravos, ¿no?”. Islero, motivándose en los toriles
“Esto es un malentendido”. Manolete
“Esto no hay dios que lo entienda”. Federico Nietzsche, repasando las galeradas de 'Así habló Zaratustra'
"Será por la tipografía". Alarico
“Ahí me ponéis un tabique”. Qin Shihuang, primer emperador de la dinastía Qin
“Tiene migas en el bigote”. Hitler a Franco en Hendaya
“Ya te dije que en las gasolineras ya no venden tabaco”. Clara Petacci a Mussolini
“Joder, qué marrón”. Carlos I, último emperador de Austria-Hungría
“He perdido el compás”. Copérnico, bailando en las fiestas de su pueblo
“Doctor Torvalds, supongo”. Gates haciéndose el sueco
“Yo me lo afeito a navaja”. Franco a Hitler en Hendaya
“Yo me los afilo con lima”. Islero
“Cuando las barbas de tu vecino veas quemar...”. El Soro, reculando
“¿Calígula? ¿No se os ocurría otro nombre más arrastrado?”. Calígula, comenzando a acumular rencor
“Tampoco es para ponerse así”. Zapatero
“¿Y si prohíbo remojar las barbas?”. Nerón, maquinando
“Me pongo como me da la gana”. Zaplana
“¿Este coche tiene mascarilla de oxígeno?”. Luis Carrero Blanco
“Was dancin' to the Jailhouse Rock”. Mohammed Ali, camino de la cárcel
“Judeomasones”. Arafat refunfuñando
“¡Rojo de mierda!”. Esteban Ginés de Sepúlveda a fray Bartolomé de las Casas
“¡Córtate el pelo y búscate un trabajo, hippie”. Miguel Primo de Ribera a Valle-Inclán
“Eh, tío, no pises la hierba, fúmatela”. Poema apócrifo de Valle-Inclán
“Ahora me enfado y no respiro”. Amílcar Barca en el sonoro Alebo
“Federico, pide unas cartas y unos pacharanes”. Carlos Marx a Federico Engels
“Todas a grande”. Winston Churchill en Yalta
“Ni pares ni juego”. Clement Attlee en Postdam
“A mí se me da fatal el mousse”. Ferrán Adriá
“Hostia, que me caigo”. Luzbel
“Órdago”. Putin, sobre el escudo antimisiles
“¿Y si golpeo tres veces viajaré a Oz?”. Nikita Kruchev
“Fede, ya sabes como es esto. El que pierde, paga”. Carlos Marx a Federico Engels
“Ahora me llamaré Satanás”. Luzbel, con conmoción cerebral
“Y yo seré franco”. El alcalde de Madrid, Alberto Ruiz Gallardón, intentándolo otra vez
“Y yo Mohammed Ali”. El Potro de Vallecas, Policarpio Díaz, de subidón
“Ya podéis iros olvidando de todas esas tonterías, majetes”. Fernando VII a las Cortes de Cádiz
“Joder, se me han acabado las biodraminas”. Ulises
“Ya podéis iros olvidando de todas esas tonterías, majetes”. Napoleón, harto de la tranquilidad de la isla de Elba
“Yo solo me mareo en los vuelos”. Luis Carrero Blanco, almirante
“Lo mismito le pasaba a Camilo”. Fidel Castro
“¿Me lo dices o me lo cuentas?”. El general Mola
“Ejem”. El general Sanjurjo